Ahora que estamos en pleno verano, aunque no lo parezca por que madre mía qué tormentas tenemos en estos días, apetecen postres más ligeros, fresquitos, y dejar atrás un poco bizcochos consistentes y cremas de mantequilla que sólo con verlos te pones a sudar.
Qué ilusión me ha hecho colaborar con The Candy Bar Company, la verdad es que montan unas mesas y unos decorados estupendos.
Da igual que tenga mocos, esté despeinada, desaliñada, llena de manchas las camisetas... es un bombón que está para comérselo¡¡. Madre mía, si es que me sale la pasión de "tía-gavilán" y no puedo.
Sus padres le prepararon su primera fiesta con los compañeros de la guarde, y claro, lo que pida por la boca. Así que tuvo su "Minnie Party"


